{"id":580,"date":"2009-05-18T08:39:21","date_gmt":"2009-05-17T18:39:21","guid":{"rendered":"http:\/\/sheillynunez.wordpress.com\/?p=129"},"modified":"2009-05-18T08:39:21","modified_gmt":"2009-05-17T18:39:21","slug":"the-write-gift","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/sheillynunez.com\/index.php\/2009\/05\/18\/the-write-gift\/","title":{"rendered":"The Write Gift"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align:justify;\"><span style=\"text-decoration:underline;\"><strong><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignleft size-medium wp-image-133\" title=\"COD-423-670-PLUMA-PARKER-DUOFO-DORADA-3\" src=\"http:\/\/sheillynunez.files.wordpress.com\/2009\/05\/cod-423-670-pluma-parker-duofo-dorada-31.jpg?w=300\" alt=\"COD-423-670-PLUMA-PARKER-DUOFO-DORADA-3\" width=\"300\" height=\"225\" \/>THE WRITE GIFT<\/strong><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\">Era un mal escritor, le gustaba comer mientras trabajaba. Hab\u00eda boronas de galletas dulces y manchas de caf\u00e9 con leche en toda la mesa de trabajo. S\u00ed, lo s\u00e9: quiz\u00e1s el hecho de que fuera un poco sucio y descuidado con su alimentaci\u00f3n no lo convert\u00eda forzosamente en un mal escritor, pero es que me molesta tanto lo que hace que necesito encontrar sus fallas y apoyarme en cualquier cosa para juzgarlo duramente. Se pasaba horas muertas redactando disparates con su in\u00fatil pluma de tinta languideciente y, de vez en cuando, simplemente dejaba de escribir para observarla, ni siquiera recordaba porqu\u00e9 le gustaba escribir con ella pues era un instrumento demasiado problem\u00e1tico, deb\u00eda tener el cuidado de colocar la presi\u00f3n correcta, el \u00e1ngulo correcto, de hecho pienso que a veces hasta las expresiones correctas, pues al parecer la pluma ten\u00eda predilecci\u00f3n por las palabras domingueras, eran las \u00fanicas que escrib\u00eda sin necesidad de ser sacudida un par de veces para forzar la tinta a realizar su elemental trabajo.\u00a0 Esa pluma se la regal\u00f3 una mujer, a la que llamaba el amor de su vida, el d\u00eda de su graduaci\u00f3n, vino dentro de una bolsa de regalo que rezaba en su exterior en elegantes letras cursivas: \u201cthe write gift\u201d.\u00a0 Rebusc\u00f3 entre los cientos de tiras de papeles rizados en colores rojo, blanco y verde, aquella caja de piel con la marca del fabricante grabada en el centro con relucientes tonos color plata. Al abrirla no supo reaccionar de otra manera que sorprendido e involuntariamente le asaltaba el pensamiento que delataba la m\u00e1s evidente caracter\u00edstica del objeto: Debi\u00f3 haber sido muy cara. Y al levantar la vista y encontrarse nueva vez con los ojos saltones de la muchacha buscando en su rostro alg\u00fan indicio de agrado, una expresi\u00f3n facial o corporal que le transmitiera la seguridad de haber hecho el regalo adecuado, entendi\u00f3 que el precio era lo de menos, ah\u00ed frente a \u00e9l estaba todo su valor, en este instante en que se encontraban frente a frente aprovechando la circunstancia de las obligaciones que les imponen compromisos sociales como \u00e9ste para verse de nuevo y transmitirse delante de todos un afecto que s\u00f3lo ellos comprenden, que deambula en el aire como f\u00e1culas de un mensaje seccionado en muchas partes, de un sentimiento que muere y renace en incomprensibles intermitencias, fusion\u00e1ndose en un abrazo de agradecimiento que significa un poco m\u00e1s, mucho m\u00e1s\u2026 temerosos de que su historia sea un sue\u00f1o demasiado bello para ser real, por lo que tristemente despertar\u00e1n dentro de pronto.<\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\">\n<p style=\"text-align:justify;\"><!--more--><\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\">El continuaba observando la pluma, todo el trabajo paralizado para recordar horas muertas que esa estilogr\u00e1fica era importante solo porque proven\u00eda de aquella persona especial, de aquella mujer que le hab\u00eda puesto su mundo de cabeza, que aseguraba haberle salvado la vida; por momentos dud\u00f3 que hubiera sido comprada por ella, \u201cquiz\u00e1s la eligi\u00f3 otra persona\u201d pensaba, pero al ver la pluma una vez m\u00e1s sab\u00eda sin duda fue su elecci\u00f3n, un objeto tan complejo, solo pod\u00eda provenir de una persona igualmente compleja, se dio cuenta que la sosten\u00eda mayor tiempo para observarla que para darle uso, analiz\u00e1ndola, como si quisiera descifrar en ella alg\u00fan mensaje escondido: &#8211; \u00bfQu\u00e9 significa este regalo correcto, ser\u00e1 un regalo adecuado?, o \u00bfsimplemente un regalo para escribir?- y no obten\u00eda respuesta.<\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\">Como escritor, reconoc\u00eda que invert\u00eda demasiado tiempo divagando. Y en esta ocasi\u00f3n ten\u00eda algo importante que terminar: una carta de agradecimiento, que en fondo pretend\u00eda que fuera una carta de despedida porque a veces pensar en ella duele, hace da\u00f1o. Segu\u00eda escribiendo sin pausa, como un aut\u00f3mata, sin emoci\u00f3n, haciendo su labor, unas cuantas l\u00edneas y las tachaba, no era la idea, no es lo que quer\u00eda decir, o no es todo lo que quiso decir, o termin\u00f3 quiz\u00e1s acab\u00f3 diciendo m\u00e1s de lo que quer\u00eda. El pulso comenz\u00f3 a flaquearle luego de la medianoche cuando vencido por el cansancio que le hab\u00eda impedido terminar la p\u00e1gina, se qued\u00f3 inm\u00f3vil,\u00a0 con una mano sosten\u00eda la pluma que se deslizaba suavemente entre sus dedos y con la otra intentaba agarrar el papel por una esquina mientras su dedo \u00edndice saltaba nerviosamente con una insistencia que parec\u00eda querer despertar todo el resto del cuerpo de su due\u00f1o, su dorso recto reposando en el respaldo de la silla\u00a0 ya no ten\u00eda la tensi\u00f3n necesaria para que los m\u00fasculos de su cuello mantuvieran derecha su cabeza provocando que diera de forma involuntaria algunos cabezazos; la pluma finalmente cay\u00f3 a un lado del texto. El delicado y casi imperceptible sonido lo sacudi\u00f3 instant\u00e1neamente. Se restreg\u00f3 los ojos para releer lo que hab\u00eda escrito. La carta ten\u00eda algo diferente, casi m\u00e1gico, desde su altura luc\u00eda prometedora, s\u00f3lo era necesario que lograra distinguir adecuadamente las palabras que no eran f\u00e1ciles de comprender dada la irregularidad de su trazo que m\u00e1s que letra parec\u00eda garabato. El est\u00f3mago le rugi\u00f3 fuertemente, un pedazo de galleta, a\u00fan crocante por lo que informaban las apariencias, reposaba a modo de pisa-papel sobre una de las esquinas, capturaba su atenci\u00f3n, las normas de higiene con que lo hab\u00edan educado no le permitir\u00edan levantarlo para com\u00e9rselo, pero considerando que\u00a0 hab\u00eda ca\u00eddo sobre el papel no hab\u00eda de qu\u00e9 preocuparse\u00a0 y al momento que levant\u00f3 el trozo de encima del cuaderno todas sus letras comenzaron a moverse en estampida generando un holocausto; el escritor se mov\u00eda nerviosamente si saber con exactitud qu\u00e9 deb\u00eda hacer, pues aquello era lo \u00fanico bueno que hab\u00eda escrito desde hac\u00eda meses, pero las letras comenzaban a abandonar la hoja de papel a gran velocidad. Le tom\u00f3 algunos segundos reaccionar y recordar que las letras no se mueven solas encima de las libretas de apuntes, y coloc\u00e1ndose sus lentes fue vencido por la realidad m\u00e1s simple: un ej\u00e9rcito de hormigas hac\u00eda la retirada sobre el papel mostrando una verdad demasiado triste para ser aceptada: el papel a\u00fan continuaba en blanco. Toda una l\u00e1stima. Y el escritor indignado comenz\u00f3 a perseguir con su pluma algunas hormigas haciendo que se desperdigaran en todas direcciones, algunas de ellas murieron aplastadas por la punta de su pluma como justo castigo por haberlo traicionado llev\u00e1ndose consigo el mensaje perfecto para su amada, donde le agradec\u00eda sinceramente el haberse cruzado en su camino, al recordar aquel momento el escritor sonre\u00eda ruborizado, atesoraba buenos recuerdos sin saber con certeza a qu\u00e9 deb\u00eda su felicidad, sin juzgar el pasado, simplemente sintiendo, derram\u00e1ndose en amor por otro ser,\u00a0 y mientras otra hormiga ca\u00eda aplastada, pensaba en todas las cosas hermosas que no hab\u00eda dicho, eso que \u00edntimamente le profesaba sin poderle expresar, era un mal escritor, uno mediocre, sin experiencia y aquella era una maravillosa excusa para nunca escribirle sobre sus sentimientos y ya vencido por el tiempo, viviendo un presente muy compartido con el pasado, en este hoy donde ya nada importa, le agradecer\u00eda alguna vez por su hermosa pluma fuente, sin contarle por supuesto, que para lo \u00fanico que hab\u00eda servido a la perfecci\u00f3n fue para matar hormigas falsificadoras de letras.<br \/>\n<img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignright size-thumbnail wp-image-131\" title=\"Hormigas\" src=\"http:\/\/sheillynunez.files.wordpress.com\/2009\/05\/hormigas1.jpg?w=150\" alt=\"Hormigas\" width=\"150\" height=\"100\" \/><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>THE WRITE GIFT Era un mal escritor, le gustaba comer mientras trabajaba. Hab\u00eda boronas de galletas dulces y manchas de caf\u00e9 con leche en toda la mesa de trabajo. S\u00ed, [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[31],"tags":[99,130,158,250,311],"class_list":["post-580","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-narrativa","tag-cuentos","tag-escritor","tag-hormigas","tag-pluma","tag-write-gift"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/sheillynunez.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/580","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/sheillynunez.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/sheillynunez.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/sheillynunez.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/sheillynunez.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=580"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/sheillynunez.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/580\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/sheillynunez.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=580"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/sheillynunez.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=580"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/sheillynunez.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=580"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}